| Hielojandro Mágnum | Calorina Cantarina |
| Sargenta Sorbete | Gusanejo Perplejo |
| Monstruo | Embajador Bochórnez |
| Mariposa y gusano de Buenclimas | Coronel Mandaquemando |
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NARRADOR- En un estrafalario sistema planetario
giran tres planetas como si fueran veletas,
por una parte Kemarte, el más cercano al sol,
el de en medio, Buenclímas y en esta frase no hay rimas
¿o sí?
y por otro lado Joquefrión, el planeta helado.
(Aparece la risueña Calorina Cantarina en el planeta Kemarte con su amigo, el Gusanejo Perplejo)
CALORINA- ¡Qué calorazo! (Se pone al lado de un extraño ventilador) ¡Ay, qué gustito! Menos mal que con el saca-frescos el calor se marcha lejos.
GUSANEJO- ¡Ah! ¿sí? pero ¿por qué? A ver...
CALORINA- ¡Ay, Gusanejo Perplejo! No hagas preguntas tontas. Los saca-frescos echan el calor lejos y gracias a ellos podemos vivir en nuestro caluroso planeta.
GUSANEJO- ¡Ah! ya .Oye, pero, pero ¿por qué?
CALORINA- ¡Rayos abrasantes! ¡qué pesado eres! Deja ya de hacer preguntas.
GUSANEJO- Bueeeno, sí, pero ¿y por qué? A ver...
CALORINA- ¡Ay, Gusanejo! Te dejo. Voy en busca de mi calidocatalejo. ¿Dónde lo habré puesto? A veces no sé dónde me dejo las cosas.
(En el planeta Joquefrión aparece el flemático Hielojandro Mágnum, con una taza de chocolate en la mano)
HIELOJANDRO- (Tiritando) En mi gélido planeta tomarse un chocolate es un problema. Menos mal que gracias al expulsa-calor la vida es mucho mejor. ¡Ay, qué calorcito tan reconfortante! Y ahora, como cada día después del té, voy a contemplar el universo. Siempre lo dejo en el mismo lugar. No andará lejos.¡Ah! Aquí está mi hielocatalejo.
(Saca un catalejo con carámbanos de hielo y mira por él)
Kemarte, el planeta del calor! Casi podría asegurar que siento emoción. ¿Me pregunto cómo serán sus habitantes? Me pica la curiosidad ¡Ah! Quizás debo considerar a ese cálido planeta viajar. Claro que, bien pensado, el planeta Buenclimas parece más adecuado, por su exquisito verdor, sus exóticas frutas, su clima templado. Si no fuera por…
(Aparece Calorina con el Gusanejo en Kemarte)
CALORINA- (Mirando por el calidocatalejo) ¡Ahhh! El planeta congelado otra vez.
¡Qué gustito! ¡Qué fresquitos deben estar sus habitantes! Quizás demasiado…
GUSANEJO- ¡Oye, oye, oye! pero ¿por qué? ¿por qué?
CALORINA- ¡Ay, Gusanejo, chiquillo eres un pesadillo! (Vuelve a mirar por el catalejo, mientras el Gusanejo parpadea) ¡Ay, cómo me gustaría viajar al planeta Joquefrión y conocer a sus habitantes! Aunque aquel otro planeta me gusta mucho más, porque allí no hace frío ni calor. ¡Y cuántas flores de colores! ¡cuántos árboles llenos de frutas! Seguro que están buenísimas…
GUSANEJO-¡Ah! ¿sí? y ¿por qué? ¿eh? ¿por qué?
CALORINA- ¡Por todos los bochornos! Gusanejo, majo, eres un pelmazo.
(Vuelve a mirar al planeta Buenclimas con el cálidocatalejo)
¡Qué aire puro! ¡qué buena pinta! ¡qué buen color!…
CRIATURA- (Suena un espantoso rugido) GRRRRRRRRRRR!
(El Gusanejo sale corriendo despavorido mientras grita)
GUSANEJO-¡Por quééééééé!
CALORINA- ¡Ah! ¡qué horror! ¡Otra vez el monstruo del planeta templado! Me han dicho que es un gigante enorme.
(Aparece Hielojandro)
HIELOJANDRO- Vaya, de nuevo la espantosa criatura que habita en el planeta Buenclimas. Su potente voz indica que es un monstruo de enormes dimensiones. Yo diría que tan grande como un glaciar.
CALORINA-Dicen que tiene una lengua de fuego capaz de achicharrar a cualquiera, y unos dientes enormes y afilados como las espinas de un cactus. (Aparece el Gusanejo asustado por detrás de Calorina)
HIELOJANDRO-Según nuestros informes, La Criatura posee un gélido aliento capaz de helar a cualquiera, y unos tremendos colmillos afilados como témpanos. Afirmo que debe ser una criatura realmente desagradable.
CALORINA- Seguro que es un monstruo feísimo, por lo menos tan feo como el Gusanejo.
GUSANEJO- (Con voz de pena) ¿Por quééé?
CRIATURA- (Nuevo grito) GRRRRRRRRRRR!
(L@s tres huyen despavoridos)
NARRADOR- Tras muchas observaciones, preguntas y admiraciones,
deciden conocerse kemarcianos y joquefriones
y se citan sin remedio en el asteroide de en medio.
(Aparece el ministro de asuntos achicharrados de Kemarte. Bajito, gordo y sudoroso. Con unas grandes gafas de sol que reducen su visión, nariz roja, barrigón y bastante patoso, con pantalones bermudas y una estética de clown galáctico)
SR. BOCHÓRNEZ- ¡Ay! ¡menudo bochorno! Esto de viajar me hace sudar. A ver si llega de una vez la embajadora de Joquefrión. Seguro que es más fea que un cactus seco.
(Aparece la Sra. Congelación del Polo Frío, es larguirucha, estirada y nariguda, con aspecto de payasa )
SRA CONGELACIÓN- Saludos, ilustre representante del planeta Kemarte
BOCHÓRNEZ- ¿Quién anda por ahí?
SRA CONGELACIÓN- Soy yo, Doña Congelación del Polo Frío, Ministra de Asuntos Congelados del planeta Joquefrión.
SR BOCHÓRNEZ- ¡Ah! Encantado de conocerla señora Consumición del Pollo Frito.
SRA CONGELACIÓN- ¡Oiga yo no me llamo así! ¿Y usted quién es?
SR BOCHORNEZ- Yo soy el archifamoso y supermolón Sr. Bochórnez, Ministro de Asuntos Achicharrados del planeta Kemarte.
SRA CONGELACIÓN- (Hablando para ella) Más bien parece el archipatoso y supertripón.
SR BOCHÓRNEZ- ¡A sus pies señora! (Se agacha ) ¡Puaj! ¡Qué mal le huelen los pies!
SRA CONGELACIÓN- (Ofendida) ¡Pero qué dice usted! ¡canijo! En fin, nos hemos citado en este asteroide para conocernos y tratar un asunto muy importante, se trata del monstruo del planeta templado que nos aterroriza a los joquefriones, a mí no me deja dormir con tanto rugido.
SR BOCHÓRNEZ- A los kemarcianos también nos asusta mucho y a mi no me deja leer mis tebeos ni dormir la siesta, Doña Pollo Frito.
SRA CONGELACIÓN- ¡Es necesario que los joquefriones y kemarcianos destruyamos a ese monstruo! ¡Debemos aniquilarlo!
SR BOCHORNEZ-¡Sí! ¡le pisaremos la cola! ¡le meteremos el dedo en el ojo! ¡le…
SRA CONGELACIÓN- (Interrumpiéndole) Y después los joquefriones viviremos felices en ese hermoso y templado planeta.
SR BOCHÓRNEZ- ¡De eso nada, narizotas! ¡Los kemarcianos nos iremos a vivir a ese planeta!
SRA CONGELACIÓN- ¡De ninguna manera, renacuajo barrigón! ¡Nosotros lo hemos visto primero!
SR BOCHÓRNEZ- ¡Oiga ,doña Pollo Frito! ¡ese planeta será para nosotros! ¡Espagueti galáctico, orejas de soplillo, tres ojos!
SRA CONGELACIÓN- ¡No aguanto más! ¡Tome! (Le da una bofetada.)
SR BOCHÓRNEZ- ¡Esto no va a quedar así! ¡Tome! (Le da una bofetada))
SRA CONGELACIÓN- ¡Ayyyyyyyyyy! Esto es una injuria hacia mi planeta y por tanto declaro la guerra a su seco y apestoso planeta.
SR BOCHÓRNEZ- ¡Pues muy bien! ¡yo también declaro la guerra a su húmedo y mohoso planeta!
CRIATURA- (Nuevo grito) GRRRRRRRRRRR!
(Cuando Acaban los rugidos de la criatura suena la música del planeta Buenclimas. Entonces se desarrolla una escena con extraños animales e insectos galácticos del exuberante planeta Buenclimas.)
(Aparece el planeta Joquefrión con Hielojandro al lado de su estufa, mirando por el catalejo)
HIELOJANDRO- Considero que este planeta llamado Buenclimas provoca en mí cierta curiosidad; todo allí parece tan hermoso y de tan buen gusto.
Si bien es cierto que allí tiene su morada el monstruo ese tan desagradable. Es curioso nunca he llegado a constatar su presencia con mi hielocatalejo. Allí todo parece tan agradable, pero ni una huella de La Criatura (deja de mirar) y sin embargo los gruñidos pertenecen sin duda a una enorme criatura.
(Aparece la sargenta Sorbete, mientras suena música militar)
STA SORBETE- ¡Salud, ciudadano Hielojandro! Se presenta la Sargenta Sorbete con la orden de confiscar este aparato expulsa-calor (señala a la estufa)
HIELOJANDRO- ¿Cómo dice? Creo no haber comprendido sus palabras.
SORBETE- Pues que me tengo que llevar todos los artefactos expulsa-calor ya que los necesitan urgentemente para la guerra.¡Hala, venga, me llevo el suyo. (intenta cogerlo)
HIELOJANDRO- ¡Un momento, por favor, ¿dice que hay una guerra? ¿podría informarme un poco más acerca de esa guerra?
SORBETE- Pues es que no lo sé, a mí sólo me han dicho que me lleve los artilugios para la guerra y yo me los llevo y ya está ¿comprende? Yo no hago preguntas ni nada. Así que ¡hale! me lo llevo ¡Queda confiscado este aparato para la guerra contra los kemarcianos (Se lo carga acuestas y se marcha)
HIELOJANDRO- ¡Afirmo que me ha dejado helado! Tendré que marcharme a otro lado.
(Aparece Kemarte con Calorina y el Gusanejo refrescándose con el saca frescos)
CALORINA- ¡Ay. Gusanejo! ¡Menudo bochorno! Menos mal que con el saca-frescos estamos más aireados.
GUSANEJO- ¿Ah sí? ¿Y por qué?
(Calorina hace un gesto de desesperación y en ese momento aparece el coronel Mandaquemando).
CORONEL- Buenos días ciudadana, ante usted el coronel Mandaquemando, representante de toda la autoridad competente.
GUSANEJO- ¿Y por qué?
CORONEL- ¡A callar, bichejo!
CALORINA- Oiga, ¿es que pasa algo?
CORONEL- Eso no es de su incumbencia, joven.¡Por la autoridad que me ha sido conferida queda requisado este aparato! Haga el favor de cargarlo hasta mi vehículo. ¡Vamos, vamos!
CALORINA- ¿Cómo que se lleva mi saca-fríos? ¡Con el calorazo que hace! (El Gusanejo parpadea todo el rato) y encima quiere que lo cargue yo. Ni soñando, este aparato no sale de aquí.
GUSANEJO- Eso, eso, ¿por qué?
CORONEL- ¡Silencio, esperpento! ¿Y usted? ¿Se niega a obedecer una orden? Es que no sabe que hay una guerra contra los Joquefriones. Según nuestros espías están construyendo una enorme máquina de guerra. Pero nosotros fabricaremos otra más grande.
GUSANEJO- ¿y por qué?
CORONEL- ¡A callar, bicho impertinente! (le da un manotazo)
GUSANEJO- (Lloriqueando) pero ¿por quéééé?
CALORINA- ¡Oiga, no le consiento que maltrate a mi amigo!
CORONEL- ¡Silencio! No hay más que hablar. ¡Me llevo el aparato! (se marcha con el saca-frescos)
CALORINA- ¡Estoy que echo humo!
GUSANEJO- (Llorando) ¿Por qué? ¿por qué?
CALORINA- (Acariciándole) En este planeta se están poniendo las cosas muy feas. A lo mejor hacemos un viaje, ¿qué te parece, Gusanejo?
GUSANEJO- y ¿por qué?
(Calorina suspira )
(Aparece en Joquefrión una enorme máquina de guerra. En Kemarte se ve otro artilugio guerrero fabricado con ventiladores. Se oye disparen, fuego, toma, toma tú, pues ahora verás, toma, toma y toma y cosas parecidas, mientras se lanzan algún proyectil y suenan explosiones
(Música del planeta Buenclimas)
(Aparecen Calorina y Gusanejo)
CALORINA-¡Ay, Gusanejo, la que se ha armado! Todo nuestro planeta se ha quedado hecho una ruina, además ahora sin sacafrescos todo el mundo se achicharra y se pone malo.
GUSANEJO-Pero ¿por qué?
CALORINA- ¡Ay, Gusanejo! Y nosotros en este planeta tan chachi, lleno de frutas, donde no hay guerras y hace tan buen tiempo, pero habita esa horrible criatura. (Mirando hacia los lados) Será mejor que bajemos la voz no nos vaya a oír
GUSANEJO- ¿Y por qué?
CALORINA- ¡Shhhhhh! ¡Silencio! (Mirando hacia los lados) Por cierto, Gusanejo ¿tú tienes hambre? Por que yo tengo un hambre que espanta.
GUSANEJO- ¿Y por qué?
CALORINA- Pues por qué va a ser, porque llevo horas sin nada que llevarme a la boca y ya me suenan las tripas y todo ¡Si pudiera llegar a esos frutos! (señala las frutas de un árbol. Da saltos para alcanzarlos pero no llega) ¡Nada que no alcanzo! ¡Ya podían estar más bajitos, porras!
GUSANEJO- ¿Y por qué? ( Calorina le mira con cara de paciencia)
(Aparece Hielojandro mientras Calorina sigue dando saltos, el Gusanejo al verle sale corriendo asustado y desaparece. Hielojandro se queda parado observando a Calorina)
HIELOJANDRO- Observo, señorita, que intenta alcanzar los jugosos frutos de ese árbol que, por otro lado, resulta demasiado alto para usted.
CALORINA- (Contesta mientras sigue dando saltos) Pues sí…¡Arrg! ¡Arrg! No llego, ¡y me da una rabia! ¡Arrg! ¡Arrg! (respira fatigada)
(De repente se da cuenta de que está hablando con un desconocido y se da la vuelta) ¡Ay! ¡Socorro!, ¡un enemigo!, ¡un Joquefrión! ¡No dispares, por favor, estoy desarmada! (Se esconde detrás del árbol)
HIELOJANDRO- Pero, señorita, es evidente que no voy a disparar porque no llevo armas. Precisamente salí de mi planeta para no participar en esa espantosa y desagradable guerra. Puede considerarme un amigo. Y para demostrárselo, permítame convidarle a unos cuantos de estos apetitosos y nutritivos frutos silvestres. (Con sus largos brazos alcanza unas cuantas frutas e intenta abrir uno para ofrecérselo amablemente a Calorina, pero no consigue romper la dura cáscara)
CALORINA- (Un poco impaciente) ¡Traiga para acá, caramba! (Le da un cabezazo al fruto y lo abre. Se lo ofrece a Hielojandro) Anda, come que estás un poco esmirriado. (De un cabezazo rompe otro fruto para ella y se lo come con avidez haciendo mucho ruido y sin muchos modales)
HIELOJANDRO- (Comiendo muy refinadamente) Efectivamente puedo afirmar que es un fruto realmente delicioso.
(En ese momento suena el espeluznante rugido de La Criatura. Calorina suelta las frutas y, presa del pánico, se esconde detrás de unos árboles)
HIELOJANDRO- (Entre asustado y sorprendido) ¡Ya me lo temía yo! Afirmo que lo más oportuno será esconderse tras los árboles. (Sale corriendo)
(En ese momento entra en escena el Gusanejo aterrorizado y se queda parado parpadeando mientras suena una música de intriga que cambia cuando entra un extraño animalito con cara triste que gruñe de nuevo al llegar al lado del Gusanejo. Éste le mira parpadeando)
GUSANEJO- ¿Y por qué?
DIMINUTO- Pues gruño porque estoy solito.
GUSANEJO- ¡Anda! ¿Y por qué?
DIMINUTO- Pues porque además de las mariposas y los pájaros, sólo vivo yo en este planeta y siempre me he aburrido mucho.
GUSANEJO- ¿y por qué?
DIMINUTO- porque no tenía amigos.
GUSANEJO-Pero ¿por qué?
DIMINUTO-Pues porque aún no te había conocido a ti, con quién me entiendo tan bien.
GUSANEJO-¡Ah! ¿Y por qué?
DIMINUTO- Pues porque me encanta que me hagas preguntas y te intereses por mí.
GUSANEJO- ¡Ah! ¿sí? ¿y por qué?
DIMINUTO- Pues porque…( se alejan de la mano los dos muy contentos dando saltitos)
(Salen de su escondite Calorina y Hielojandro)
CALORINA- ¡Qué plancha! ¡el monstruo era un renacuajo de lo más canijo)
HIELOJANDRO- Afirmo que sus gruñidos se debían al terrible aburrimiento que sentía.
CALORINA- Con el miedo que me daba a mí.
HIELOJANDRO- Estimada amiga kemarciana, qué le parece si saboreamos otro de estos deliciosos frutos tropicales, y le comunico, que en mi modesta opinión, hay muchos monstruos en el universo que asustan a todo el mundo, pero que en realidad sólo buscan que les quieran. (Alcanza varios frutos) Y ahora, estimada amiga ¿le importaría volver a cascar estos frutos con sus acalorados y artísticos cabezazos.
CALORINA- ¡Trae para acá! (Casca los frutos) ¡Anda, come, come!